para determinar sentidos,
para crear excusas
para crear excusas
por mi propia existencia.
Camine buscando
el rastro agotado
el rastro agotado
de la numerosa estirpe
de seres creyentes
en la fuente perpetua
de la verdad humana.
Me moví sigiloso
Aprendiendo a degustar,
paladeando sin repasar,
el sabor inventado
de mi mas grande
obsesión.
Toque sin tregua
piel caliente, color, textura;
me acerque despacio
probando a tentarme,
te mordí entre descargas,
entre abismos interiores
entre tu y entre yo.
Se pareció al instinto,
me recordó las nubes,
me dedique a la sombra
me quede sin miedos.
Me asombro el silencio,
me impacto el encuentro,
me volví despacio
y al encontrar tu mirada,
me vi en tus ojos
reflejado como expectante.
Recibiendo el encuentro
de lo mas anhelado,
Se dibujo en tus labios
esa sonrisa de niña,
que me dijo un "te quiero"
tan sencillo y tan dulce
que tocando mi alma
me regalo un suspiro
tan tuyo y de pronto
tan mio
que entonces supe sin dudas
que entonces supe sin dudas
que era el amor.
© Mario Oliva 2014
© Mario Oliva 2014
